lunes, 25 de noviembre de 2013

Ignacio Ramonet: Acciones de Maduro detuvieron el golpe de Estado silencioso

El control de precios lo practican y lo han practicado muchos países”, señaló el intelectual y escritor español, quien evalúa que las inspecciones a los comercios realizadas por el Gobierno Nacional han sido positivas y asegura que lo que para los comerciantes venezolanos es “un escándalo” en Europa es algo habitual.
 


Ignacio Ramonet no necesita presentación. Y tampoco necesita presentación su visión crítica de la sociedad, de los medios y de la política. El intelectual y escritor español -quien visitó Venezuela para presentar su libro Hugo Chávez, mi primera vida, realizado a cuatro manos con el Comandante de la Revolución Bolivariana.

–¿La especulación y el acaparamiento formaban de una estrategia de guerra económica, como lo ha denunciado el Presidente?

–Claro. En mi opinión, sí.

–¿Por qué?

–Está claro, es de manual. Lo que está pasando es de manual. Tenemos el ejemplo de lo que se hizo contra Salvador Allende en los meses y las semanas que precedieron al golpe de estado, el 11 de septiembre de 1973. La ofensiva era muy semejante a la que se lleva a cabo aquí; es decir, apagones eléctricos, cortes de agua, cortes de carreteras, desabastecimiento de productos fundamentales o productos de la canasta familiar: el azúcar, la harina, el aceite desaparecían y la prensa atacaba diciendo “es un gobierno que no sabe gobernar”, “es un gobierno de incompetentes”, “es un gobierno de aficionados”. Todo lo que se ha visto aquí en las últimas semanas…

–¿Diría que es una copia al carbón de lo que se hizo contra Allende?

– Yo diría que es un tipo de golpe de estado a cámara lenta; un golpe de estado silencioso –ha dicho el presidente Maduro y creo que tiene razón- pero de manual, de manual de la CIA, y por consiguiente, claro, es un golpe de estado que trata de disimularse como golpe de estado; pero como sabemos que eso es lo que se hace regularmente, aparece como lo que es…
– Como golpe de estado.
–Claro, aquí no se trataba de crear las condiciones para un golpe de estado como en Chile, porque aquí no puede haber un golpe de estado de la Fuerza Armada. Entonces, probablemente lo que ellos quieren es crear las condiciones…

–¿Para qué?

–Para ganar las elecciones municipales, y a partir de ahí de nuevo retomar el juicio en ilegitimar o deslegitimación del presidente Maduro. Es decir: “No tiene mayoría en el país”, “el país está mal gobernado”, etc., e ir a un revocatorio. Es decir, hay que entender cuando decimos que es un golpe de estado en cámara lenta, es un golpe de estado de nuevo tipo,: institucional como el de Paraguay, como el de Honduras.
–Sin el factor militar.
–Sin el factor militar.

–¿Por eso dice que es un nuevo tipo?

–Claro, claro, es como los golpes de estado que se han hecho, en particular, en Paraguay. En Honduras participaron los militares.

–¿Se trataba, piensa usted, de restar legitimidad al Presidente para luego hacer qué?

–Sí, es retomar la campaña que se hizo justo después del 14 de abril y que fracasó.

–Y si fracasó, ¿por qué la iban a retomar?

–Porque ahora la iban a retomar con el apoyo del descontento popular, y entonces la credibilidad del argumento de “este gobierno no sabe gobernar” podía tener una base. Por eso estas iniciativas que ha tomado últimamente el Gobierno son muy buenas.

GANANCIAS EXORBITANTES

– ¿Cómo evalúa las inspecciones?

–Evidentemente han sido espectaculares, porque demostrarle a la gente que unos productos comprados a un precio equis y vendidos 10, 100, 299, 500, mil veces equis, evidentemente se ve que es una especulación y es una subida de precios totalmente artificial, claro está.

–¿No puede ser malinterpretadas como una especie de acoso al sector comercial?

–No, porque yo creo que el Gobierno ha explicado muy bien lo que hace. Se obliga a bajar los precios; se obliga a tener un precio justo. Se considera que debe hacer un beneficio legítimo, he visto en la televisión que diversos responsables, ha hablado de 30% de beneficios…
–Entre 15% y 30%.
–Pero 30% es muchísimo.

–¿Cómo es en otros países? Porque aquí ha sido un escándalo que el Presidente haya dicho que sería de 15% a 30%.

–Mire, si usted hace una inversión en la industria, por ejemplo, usted tiene capital y crea una fábrica de zapatos, ¿cuánto espera usted ganar en función de su inversión? Digamos que actualmente, hablo a escala internacional, si gana entre 4% y el 7% es correcto, porque si usted coloca su capital en una caja de ahorros, va a obtener 2%, 3%. Entonces si usted obtiene 4% a 7% está bien.
Evidentemente, los inversores van a los mercados financieros. ¿Qué les piden los inversores a los mercados financieros? Los inversores les están pidiendo a los mercados financieros que las acciones tengan un beneficio al año entre 15% y 17% pero aquí estamos hablando de 30%.
– Es decir, que sigue siendo elevado.
–Sigue siendo elevado. Sigue siendo elevado; por eso no se puede decir, como dicen algunos de la oposición, “que el gobierno los lleva a la ruina”. No es que los lleva a las ruina: 30% es un margen extremadamente confortable. Claro, evidentemente, yo no sé si el Gobierno toma en cuenta la inflación o no, formalmente se debería tomar en cuenta la inflación…
– Para fijar esa banda.
– Claro, claro.

–Entonces ¿le parece correcto que se fije, que se controlen las ganancias?

– Claro.
–Y forma parte del capitalismo, entiendo ¿no?
–Sí. El Presidente me preguntó, en una reunión que él organizó, ¿cómo sería en Francia si ocurriese algo semejante? Y la respuesta que yo le di es que en Europa los primeros que se hubiesen quejado no es el Gobierno, sino las asociaciones de consumidores que hubiesen lanzado, probablemente, campañas de boicot de ese comercio. Aquí hemos visto neveras que se venden a 120 mil dólares; es una locura. También, vehículos que se venden a 800 mil dólares, y por 800 mil dólares se compra uno un avión. Entonces, estamos fuera de toda clase de racionalidad económica.
Por otra parte, señala, “en Francia y en otros países europeos el control de precios es algo que ha existido para muchos sectores. En Francia el control de precios existió hasta 1980, fue el propio Francoise Mitterrand (años 80) el que empezó a retirarlo. Había toda una serie de productos de primera necesidad, y de productos de la vida cotidiana, cuyo precio estaba fijado por el Estado, empezando por el precio del pan.
– Es decir, que lo que es cotidiano en otros países se convierte en un escándalo en Venezuela. ¿Por qué se convierte en algo escandaloso en Venezuela?
– No hay ninguna razón. Mira, el presidente Caldera cuando gobernó aquí a principio de los años noventa, impuso control de precios, y era un presidente socialcristiano, y yo lo conocí y me acuerdo muy bien.

CAMPAÑA CONTRA VENEZUELA

–Oponerse a la fijación de precios ¿forma parte de la campaña contra Venezuela? Es decir, para mostrar a Venezuela como un país que viola las libertades.
–La campaña contra Venezuela utiliza cualquier argumento. Uno no puede analizar con racionalidad esas campañas porque utilizan cualquier argumento. Y como le digo, el control de precios lo practican y lo han practicado muchos países. El control de cambio también. Ahora, evidentemente, el control de precios no es de todos los precios; se controlan una serie de precios, no se pueden controlar todos los precios. El Gobierno está simplemente diciendo que lo que hay es que combatir la especulación, porque se trata sencillamente de un robo. Es decir, el aparato comercial está retirándoles a los venezolanos lo que el Gobierno puede hacer como incentivo en materia de aumento de salario mínimo, aumento de pensiones, para seguir una inflación que está demostrado que es, en parte, artificial.
–Si esto formaba parte del golpe: la especulación, el acaparamiento, ¿usted diría que el golpe se paró con las acciones?
–En parte se paró. Yo diría en parte porque el presidente Maduro ha reaccionado de una manera que probablemente la oposición no esperaba. Porque mire, el presidente Maduro es un hombre que, por su formación, es un hombre de diálogo; es un dirigente sindical y ha sido, por ocho años, Canciller. Un hombre de diálogo y, además, está constantemente llamando a la pacificación. Es un hombre que ha venido con la voluntad, como la del presidente Chávez, de reunir al conjunto de la sociedad venezolana. Y no ha hallado respuesta a esa buena voluntad. No ha hallado respuesta. Lo que ha hallado es una tentativa de nuevo tipo de golpe de estado, y su reacción ha sido una reacción que ha dado muestra de su nivel de liderazgo, yo diría. Y esto yo creo que la oposición no se lo esperaba. Además, las medidas del presidente Maduro son muy populares; son muy populares porque en las colas de la gente que va a comprar estos productos rematados, están electores de la oposición también, porque son ciudadanos y consumidores como los otros.

NO SON POPULISTAS

– Por ser populares ¿son populistas?

–Yo creo realmente que son populares. Por otra parte, yo no tengo nada contra la palabra “populista”, porque yo digo que el populismo es cuando los críticos no pueden tratar a alguien de dictador porque es un demócrata, y entonces lo tratan de “populista”. Un dirigente que hace políticas para devolverle la deuda social al pueblo, en realidad está repartiendo la riqueza nacional de manera más social, y entonces lo tratan de populista. Pero, ¿qué hay que hacer con los recursos, por ejemplo en el caso de Venezuela, del petróleo? ¿Hay que ponerlos en el banco? ¿Ahí si se es un buen gobernante y mientras tanto se deja al pueblo digamos en la mendicidad?

–Entonces, ¿son medidas populares?

–Yo diría que son medidas populares, que han sido acertadas y de manera popular.

–¿Sostenibles?

–Esa es una de las interrogantes.

–¿Qué se requeriría para que sean sostenibles?

–El Presidente ha dicho, precisamente, que hay garantía de que esto va a durar. Es decir, la presión está en el reaprovisionamiento.

–¿Se debería garantizar la continuidad?

–El reaprovisionamiento. El Presidente ha dicho que sí, que está garantizado. Entonces, en la medida en que está garantizado, ¿qué va a pasar si los comerciantes no juegan el juego? Mire, si los comerciantes no juegan el juego se arruinan. El comerciante vive de la venta.

LA LEY HABILITANTES NO ES AUTORITARIA

El presidente Maduro “ha demostrado ahora su talante de liderazgo, ¿verdad?, y en la medida en que ha tomado conciencia de que estaba enfrentando una ofensiva de muchos frentes, necesita argumentos de peso”, como laley habilitante.

–¿Es autoritaria?

– No es autoritaria. Es necesario en algunos momentos de la vida política. En Venezuela había una ofensiva de la oposición, y efectivamente era una ofensiva sin piedad, partiendo del principio de que atacando por todos los frentes el gobierno no iba a saber reaccionar. Y Maduro, ¿qué hizo? Pues se inspiró de Chávez e hizo una habilitante. Y hemos visto que por el momento está dando resultados.
–En cuanto a ese retomar el control, poner orden.
–Claro, retomar el control, retomar el control, mostrar que hay alguien en el gobierno, que hay un timonel. Y Maduro ha mostrado que es un timonel. Yo estoy impresionado de verlo, porque conozco bien a Maduro, hace mucho tiempo, y estás viendo un mariscal. Yo creo también una cosa, y es que además, Maduro -porque es una persona modesta, inteligente- estaba tan acostumbrado a que el Presidente fuese Chávez que quizás no se puso el traje de Presidente hasta ahora, en definitiva. Ahora es cuando está llevando su traje de Presidente, está llenándolo de Presidente. Y bueno, y es normal porque quizás él más que todos, fue el más afectado por la muerte de Chávez, y el esfuerzo que ha tenido que hacer para minimizar su dolor, y ponerse a gobernar evidentemente, ha debido ser enorme.
También en eso “vemos el lado desalmado de la oposición, que no ha tenido piedad y ha atacado en ese momento en el que pensaba que el Presidente podía ser débil. Y ahí es donde Maduro ha demostrado que no hay lugar para la debilidad. Yo digo que ha demostrado un talento de liderazgo sorprendente.
–A pesar de las circunstancias adversas.
T/ Vanessa Davies
F/ Roberto Gil

Presidente Maduro ante la Asamblea Nacional por la Habilitante




 

miércoles, 9 de octubre de 2013

“Asesinos gorilas, mataron a Cristo”




“Me decía Fidel ayer que el Che Guevara quería irse a luchar en Venezuela, porque había unos cuantos frentes guerrilleros, incluso conversó con algunos dirigentes de ellos. Llegó a hablar con el economista de izquierda Armando Córdoba”.
Hugo Chávez, Aló Presidente 2006


En Bolivia el Che Guevara resucitó al día siguiente de su muerte en Cochabamba, Bolivia. Toda la ciudad apareció pintada con la consigna “Asesinos gorilas, mataron a Cristo”. Creo que Cochabamba fue la primera que sacó una edición especial del periódico Los tiempos con la foto del Che que semejaba a Jesucristo.
Al solo anuncio, la ciudad no dormía. Parecía un día de año nuevo o Navidad. Toda la gente buscaba la edición especial que al fin salió y la gente no lo podía creer. El Che asesinado implicó una conmoción generalizada de mucho dolor y tragedia. Era como si un familiar hubiera fallecido.

REACCIONES INMEDIATAS
En la ciudad de La Paz la población enardecida tumbó la estatua de Kennedy para sustituirla por la del Che Guevara. En Santa Cruz ocurrió lo mismo con una avenida que tenía el nombre del expresidente de Estados Unidos.
Los gorilas de la derecha fascista oligarca boliviana y el imperialismo nunca imaginaron que cambiaron la historia de América Latina. Que engrandecerían la figura del Che, que festejando en sus clubes privados la caída de la Revolución y el comunismo en Bolivia, harían a Guevara más peligroso muerto que vivo. Mataron al hombre pero no sus ideas que permanecerán eternas por los siglos de los siglos. Basta ver su fotografía en el palacio de gobierno de argentina y su monumento en el palacio Quemado en Bolivia (actual sede de Gobierno). Ahora es una figura mundial encabezando casi todas las manifestaciones, inclusive en los propios EEUU, Europa, Asia, África, América Latina. Vale decir en todos los rincones del orbe donde se lucha y protesta por un mundo mejor, más justo, sin contaminación, sin invasiones e injerencias, sin guerras injustas, sin miseria ni explotación.
También sus escritos e ideología están vigentes. Pronosticó la caída de la Unión Soviética. Señaló que así sería si seguía en el camino de la social democracia sin cumplir su papel mundial del internacionalismo proletario.

SANTUARIO REBELDE
La Higuera, en Valle Grande, sitio de su caída en combate es ahora un santuario a donde van peregrinos de todo el mundo a rendirle admiración y culto al médico más humanitario que pueda haber existido. Yo digo con mucho respeto, el doctor Ernesto Che Guevara, porque su profesión era médico y muy humanitario, que prefirió dar su vida a todos los desposeídos del mundo sobre todo en África y América latina. En ese apartado rincón del mundo llamado Valle Grande existe un santo que tiene muchos devotos y fue proclamado por el pueblo como san Ernesto de La Higuera y ha realizado muchos milagros. Yo creo sinceramente en esos milagros. Ejemplo de ello es el milagro de tener un Gobierno indígena revolucionario, el primero de toda América: nuestro valiente Evo Morales.
Estuvimos luchando por más de 500 años donde cayeron en combate muchas generaciones de guerrilleros, desde el gran caudillo Túpac Katari, Bartolina Sisa, Juana Azurduy Padilla, Túpac Amaru, Zárate Wilca Warnes y Moto Méndez. Estos 3 últimos combatieron después de la República en la ciudad de Santa Cruz y en Tarija. Después de la caída en combate de la guerrilla del Che surgieron movimientos guerrilleros de los que poco se ha hablado.
La historia tiene mucho que decir. Guardo muchos recuerdos y secretos en mis casi ochenta años a cuestas. En este último grupo guerrillero hubo mucha tragedia y dolor. Muchos combatientes eran muchachos muy jóvenes, algunos casados que dejaron muchas viudas y huérfanos que pagaron con sus vidas para poner los cimientos para que hoy día triunfen en casi toda América y lleguen al poder gobiernos socialistas que verdaderamente sigan los principios del bien y los mandamientos cristianos de ayudar al prójimo y no seguir gobernando para favorecer a la derecha oligárquica, racista, derrochadora, despilfarradora de las riquezas, rindiéndose a los pies de los poderosos del mundo como lo son los EEUU y algunos países europeos.
Estoy presto a dictar charlas »entrevistas, con historiadores, investigadores y aclarar muchas falsedades que se han escrito sobre la guerrilla, inclusive difamando al gran Partido Comunista boliviano del cual salvamos su honor. Nuestra pequeña célula de Cochabamba fue a salvar las vidas de 5 sobrevivientes en plena selva, a costa de nuestra propias vidas, lo hicimos sin ayuda económica de la cual también tengo mucho que decir, aclarar a la historia de quiénes son los dirigentes que se hicieron la vista gorda y quienes sí lucharon verdaderamente, quiénes antes eran comunistas y ahora son de derecha.
El autor (cancerbero144@hotmail.com) nació en Bolivia donde militó en el Partido Comunista y en Venezuela fue víctima de los terroristas Luis Posada Carriles y Ricardo “Mono” Navarrete, implicado en la voladura del avión de Cubana de Aviación en 1976.

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La maldición del Che
Los decesos de quienes intervinieron de una manera u otra en el asesinato de Guevara fueron bautizados por el pueblo boliviano como la maldición del Che. Algunos murieron de manera fortuita y otros no tanto. El general René Barrientos Ortuño, entonces presidente de Bolivia, murió quemado en el helicóptero que transportó el cadáver de Tania, la guerrillera y posteriormente el del propio médico argentino.
El segundo en morir en extrañas circunstancias fue el general Centeno Anaya, quien cumplió la orden de asesinar al guerrillero heroico. Lo mataron cuando ejercía las funciones de embajador en Francia, muerte que hasta la fecha el Gobierno francés no ha podido esclarecer. El tercero en caer fue el coronel Roberto Quintanilla, apodado Toto Quintanilla. Se dice que fue quien cortó ambas manos al Che Guevara. A este coronel lo mataron estando ejerciendo las funciones de cónsul en Hamburgo.
Otro en caer fue Antonio Arguedas, ministro del Interior. Murió despedazado al explotar una bomba en una plaza pública. También el campesino Honorato Rojas, delator del sitio de ubicación de la guerrilla, quien sirvió de guía al ejército. Vivía en una institución militar y apareció muerto de manera no muy aclarada dentro de la institución.
Otro en morir fue el mayor Zacarías Plaza, a quien decapitaron y cuyo cuerpo nunca se pudo encontrar dándole sepultura solo a la cabeza.
También pereció Andrés Selish Choop, quien se quedó con el botín de guerra de las mochilas de los guerrilleros. Este personaje pateó al Che Guevara y por extrañas coincidencias de la vida también murió a patadas dentro del palacio de gobierno por el general de ultraderecha y golpista Hugo Bánzer Suárez.
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Maduro: “Hoy te recordamos vigente”
El presidente de la República, Nicolás Maduro, rindió homenaje al Comandante cubano-argentino Ernesto Guevara de la Serna.
Este martes, a través de su cuenta en Twitter, en primera instancia, el jefe de Estado aludió a la remembranza histórica del vencedor de Villa Clara, en Cuba. “Che hoy te recordamos vigente y con la fuerza de tu ejemplo,vamos abriendo caminos de Revolución en el siglo XXI”.
Posteriormente que: “Che, quienes te mataron creyeron que así te desaparecían de la historia,hoy eres un símbolo de la humanidad y la rebeldía”.
Finalmente, el primer mandatario relacionó la obra guevarista con la actualidad política impulsada en Venezuela al expresar que: “Por eso Che eres un gigante antiimperialista y brillas en la lucha de la Juventud Bolivariana y Chavista por Siempre”.

jueves, 12 de septiembre de 2013

El Comandante Chávez habla de Allende




Himne de la UNITAT POPULAR xilena, vigent avui tant a Xile com a Catalunya


Salvador Allende, 43 años después: victoria electoral, ofensiva terrorista y el papel de la Casa Blanca. Lecciones para el presente.



El 4 de Septiembre de 1970 Salvador Allende, el candidato de la Unidad Popular -coalición formada por los partidos Comunista, Socialista y Radical y otras tres pequeñas agrupaciones políticas-obtenía la primera minoría en las elecciones presidenciales chilenas. Allende representaba la línea más radical del socialismo chileno y durante la década de los sesentas había demostrado en los hechos su profunda solidaridad y amistad con el pueblo y el gobierno cubanos, al punto tal que cuando se crea la OLAS, la Organización Latinoamericana de Solidaridad, para defender a la cada vez más acosada Revolución Cubana la presidencia de esta institución recayó en las manos del por entonces senador chileno. Tres candidatos se presentaron a las elecciones del 4 de Septiembre: aparte de Allende concurría el candidato de la derecha tradicional, y ex presidente, Jorge Alessandri; y el de la desfalleciente y fracasada democracia cristiana, Radomiro Tomic, mal posicionado debido al fiasco que había sido la tan mentada “Revolución en Libertad” con que Washington había querido sofocar la rebeldía popular incesantemente impulsada a nivel continental por el ejemplo luminoso de Cuba. Al final de la jornada el recuento arrojó estos guarismos: Allende (UP), 1,076,616 votos; Alessandri (Partido Nacional), 1,036,278; y Tomic (DC), 824,849. Pero la legislación electoral de Chile establecía que si el candidato triunfador no obtenía la mayoría absoluta del voto popular el Congreso Pleno debía elegir al nuevo presidente entre los dos más votados. A nadie se le escapaba la enorme significación histórica que asumiría la consolidación de la victoria de Allende: sería el primer presidente marxista de la historia, que llegaba al poder en un país de Occidente, ¡y nada menos que en América Latina!, en el marco de las instituciones de la democracia burguesa y en representación de una coalición de izquierda radical. El impacto en la derecha latinoamericana y mundial de la victoria de Allende fue enorme, y tremendas presiones desestabilizadoras se desataron desde la misma noche de su victoria.
A los efectos de que el Congreso ratificara su victoria (ue era lo único que podía legítimamente hacer) hubo que vencer enormes obstáculos. El PN se negaba a ello y la DC estaba dividida. Para salir del atolladero la DC exigió, para emitir su voto favorable, que Allende firmara un “Estatuto de Garantías Constitucionales”. En realidad, era una mafiosa extorsión encaminada a frustrar la viabilidad del programa de transición al socialismo. A través de ese instrumentó Allende tuvo que comprometerse formal y explícitamente a conservar libertades como las de enseñanza, prensa, asociación y reunión -¡ninguna de las cuales estaban amenazadas por el candidato vencedor o su programa de gobierno!- y a indemnizar las expropiaciones previstas en el programa de la Unidad Popular. Esto último revela claramente el servilismo de la DC y la derecha tradicional en relación a los intereses de las oligarquías locales y del imperialismo, que exigieron de sus compinches locales, sedicentes defensores de la “democracia” y la “libertad,” preservar la absoluta intangibilidad de sus intereses. Posteriormente, este estatuto fue introducido como reforma a la Constitución en el año 1971. El Congreso fijó para el día 24 de Octubre de 1970 la fecha de la sesión que confirmaría el triunfo de Allende. Pero un día antes un comando de la derecha hiere mortalmente, en un atentado terrorista, al General constitucionalista René Schneider, quien habría de morir pocos días después. Schneider había manifestado que las fuerzas armadas chilenas debían respetar el veredicto de las urnas, y lo pagó con su vida. La CIA, que venía siguiendo los sucesos de Chile muy de cerca desde comienzos de los sesenta, se supone que fue quien, en colaboración con un grupo de la extrema derecha chilena, planeó y ejecutó ese luctuoso operativo. Pese a la conmoción del momento, o tal vez a causa de las graves consecuencias que se veían aparecer en el horizonte político, el Congreso procedió a ratificar el triunfo de Allende por 153 votos contra 35 que optaron por Alessandri.
Vale la pena recordar estos antecedentes ahora que se acaban de cumplir 43 años de la magnífica gesta del pueblo chileno y de Salvador Allende. Y recordar también que, según documentación desclasificada de la CIA , el 15 de Septiembre de 1970, pocos días después de las elecciones, el Presidente Richard Nixon -quien más tarde sería destituido como un bandido a causa del escándalo de Watergate- convocó a su despacho a Henry Kissinger, Consejero de Seguridad Nacional; a Richard Helms, Director de la CIA y a William Colby, su Director Adjunto, y al Fiscal General John Mitchell a una reunión en la Oficina Oval de la Casa Blanca para elaborar la política a seguir en relación a las malas nuevas procedentes desde Chile. En sus notas Colby escribió que “Nixon estaba furioso” porque estaba convencido que una presidencia de Allende potenciaría la diseminación de la revolución comunista pregonada por Fidel Castro no sólo a Chile sino al resto de América Latina. En esa reunión propuso impedir que Allende fuese ratificado por el Congreso y que inaugurara su presidencia. El mensaje tomado por Helms expresaba con claridad la visceral mezcla de odio y rabia que el triunfo de Allende provocaba en un personaje de la calaña de Nixon. Según Helms, sus instrucciones fueron las siguientes:
“Una chance en 10, tal vez, pero salven a Chile.
Vale la pena el gasto.
No preocuparse por los riesgos implicados en la operación.
No involucrar a la embajada.
Destinar 10 millones de dólares para comenzar, y más si es necesario hacer un trabajo de tiempo completo.
Mandemos los mejores hombres que tengamos.
De inmediato: hagan que la economía grite. Ni una tuerca ni un tornillo para Chile.
En 48 horas quiero un plan de acción.”
El encargado de monitorear todo el proyecto fue el célebre criminal de guerra Henry Kissinger. El nombre de esta iniciativa de terrorismo desestabilizador fue “Vía II”, para diferenciarlo de la “Vía I”, nombre utilizado para designar los intensos esfuerzos diplomáticos y “legales” que desde hacía tiempo venía haciendo la Casa Blanca para contrarrestar la influencia comunista en Chile sobre todo a través de la democracia cristiana yotras organizaciones de la derecha de ese país.
Si miramos el panorama actual de América Latina y el Caribe veremos que poco o nada ha cambiado. Que como decía la poesía de Violeta Parra, “el león es sanguinario en toda generación”. La actuación del imperialismo en los países de Nuestra América, y especialmente en la vanguardia formada por Cuba, Venezuela, Bolivia y Ecuador no difiero hoy de los mismos lineamientos que la CIA y las otras agencias del gobierno estadounidenses aplicaron con brutal salvajismo en el Chile de Allende. Schneider asesinado, Carlos Pratts asesinado en Buenos Aires, Orlando Letelier (ex canciller de Allende) asesinado en Dupont Circle, a cientos de metros de la Casa Blanca amén de los miles de detenidos, torturados y desaparecidos después del golpe militar de 1973. Sería ingenuo pensar que hoy, en la Oficina Oval de la Casa Blanca, el inverosímil Premio Nobel de la Paz convoque a sus asesores para elaborar estrategias políticas distintas -humanitarias, solidarias, democráticas- para hacer frente a las resistencias que se alzan en contra del imperialismo en las más diversas latitudes, sea esto en Siria como en el Líbano, en Cuba como en Venezuela, en Bolivia como en Ecuador y, por añadidura, en toda América Latina y el Caribe, países estos absolutamente prioritarios para preservar la integridad de la retaguardia imperial. En contra de los discursos colonizadores, racistas y hasta autodescalificadores que pregonan la irrelevancia de esta parte del mundo, los trágicos sucesos de Chile ya demostraban hace más de cuarenta años lo crucial que era el proceso político de ese país para la estabilización de la dominación global de Estados Unidos. Hoy podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que por comparación a lo ocurrido en aquellas aciagas jornadas de 1970, la importancia de Nuestra América es muchísimo mayor, como lo es la virulencia terrorista del imperio en su empeño por retrotraer la situación de nuestros países a la existente antes del triunfo de la Revolución Cubana. De ahí la necesidad de tomar nota de las lecciones que nos deja el caso chileno y no bajar la guardia ni por un segundo ante tan perverso e incorregible enemigo, cualesquiera sean sus gestos, retóricas o personajes que lo representen. Nixon, Reagan, Bush (padre e hijo), Clinton y Obama son, en el fondo, lo mismo: marionetas que administran un imperio que vive del saqueo y el pillaje, amparado por un formidable aparato ideológico y comunicacional y un aún más tremendo poder de fuego capaz de eliminar toda forma de vida en el planeta Tierra. Sería imperdonable que nos equivocáramos en la caracterización de su naturaleza y sus verdaderas intenciones.



¡¡¡ ALLENDE VIVE, LA LUCHA SIGUE !!!